Los coches urbanos son baratos y sencillos. Además por lo general precisan de poco mantenimiento, se aparcan con facilidad…¡todo son ventajas! Por ello han calado muy pero que muy bien en el mercado y como no podía ser de otra forma, Volkswagen también se lanzó a este mercado hace mucho tiempo…¡Recordemos cómo empezó todo!

coches urbanosAllá por el año 1955 aparecía el Volkswagen EA-45 Concept, un prototipo que supuso un hito en la historia y es que no era solo un coche pequeño sino que también era el primer producto de la casa alemana que estaba diseñado sin la intervención de Porsche. El Escarabajo entonces arrasaba pero con el precio alto del combustible, se pensó que estaría bien un turismo de este tipo para las grandes masas. Este modelo sentó las bases para los futuros urbanos en Volkswagen. Con suspensión delantera y pequeñas ruedas de 13 pulgadas contaba con cuatro plazas y su diseño aún hoy podría considerarse moderno. ¿Qué pasó con este concepto? Fue cancelado por el director de Volkswagen entonces, Heinz Nordhoff, que temía que afectase a las ventas del Beettle.

Y entonces llegó el Volkswagen Chicco Concept en 1975. Un proyecto propio de Volkswagen con una carrocería compacta, buena habitabilidad al tiempo que reducía consumos y costes de producción.

volkswagen baratoAños después, en 1982 aparecía el Volkswagen Urban Student Concept, situado por debajo de la segunda generación del Polo, rompió con todas las reglas visuales de la gama Volkswagen. Diseño futurista, parrilla delantera sin rejilla, paragolpes delanteros de plástico y un portón trasero de crista. Apenas tenía 313 cm de largo, 151 de ancho y 131 de alto. Su interior liberaba espacio para los pasajeros traseros e incluso se podía ampliar la capacidad del maletero. La instrumentación se redujo al máximo para reducir costes de producción y contaba con dos motores diferentes. Rendía 50 CV y aceleraba de 0 a 100 km/h en unos 14 segundos.

Y por fin en 1992 aterrizó el Volkswagen Chico. Propulsado por dos motores, uno de dos cilindros de 34 CV y un motor eléctrico de 8, que podían funcionar al mismo tiempo. Nunca llegó a producción pero siempre estuvo ahí…sobre la mesa, esperando…hasta que llegó el Volkswagen Lupo, más actual y posteriormente el ya conocido Volkswagen Up!.

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